Perdí la ruta del delfín, soñé que estaba muerto.... Zoé
Hubo un momento en que el humo de una canna me hizo dudar de mi consciencia, de mi inconsciencia... todo se conjugó en un momento en que los planetas no estaban alineados. La vida era gris, no encontraba salida ni rumbo a todo aquello que atribulaba mis días.
Esa canna me la regaló una amiga, esa canna pudo haber aumentado mis ilusiones o disminuído mis dolores...No lo sé. Pude haber fumado una, dos, mil y no resolver nada.
Dentro de mi confusión, en un momento de fragilidad, donde el delgado hilo de lo fácil y lo correcto está en juego, llega hasta mis oídos una onda sonora que me aparta de tal situación, el llamado musical toma fuertemente mi atención haciendo que lo demás se vuelva obscuro, vacío.
El ruido de los tambores intensifica mi deseo, se confunde con el tránsito de los presentes alrededor de mí. Suben de tono los ruidos, los sentidos, los deseos. Mi cuerpo se siente desdoblar, fundido en el fuego, creciendo con él.
De pronto se hace el silencio, mi alma vuela y miro a mi alrededor. Encontré la ruta del delfín. No lo soñé.
Un sonido me vuelve a mi consciencia, a mi inconsciencia. Es el golpe sordo del tambor que me indica que vuelvo a mí. Otro golpe más y sigo aquí. Uno más pero esta vez me uno a su cadencia, olvidando todo y recobrando fuerzas.





3 comentarios:
Canna = papel aroz o flor de otro jardin.
Para ambos dos está re viajado.
Espero encontrar mi ruta.
_g
Chale Pily,
Pasala, pa' andar iguales
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